Las cosas que uno descubre navegando por internet. Buscando cosillas por hacer en (ahora) Adobe Flash, vi un pequeño artículo dedicado a Tsuki no Usagi, el conejo de la luna. Si habéis visto algunos animes, en varios de ellos aparecen conejos y muchas veces están relacionados con la Luna, como en Yaiba, o más llamativo es el caso de Sailor Moon donde la protagonista se llamaba, en la versión original Usagi Tsukino, literalmente Conejo de la luna, traducido en la versión española como Bunny Tsukino haciendo referencia también al mamífero orejudo ^^.
Esta fijación por relacionar conejos y luna les viene de leyenda. Los japoneses creen ver en la cara de la luna un conejo machacando arroz para hacerse un mochi. Sí, como lo habéis leido… ¿qué vosotros no lo veis? Pero si está clarísimo, sino mirad:

Bueno, tanto como clarísimo no, pero pensad en las constelaciones que tienen formas más abstractas. Aún así, se cuenta que el conejo no está allí por casualidad. Según la leyenda, un anciano peregrino (a veces se habla del propio emperador) encontró a un mono, un zorro y un conejo y estando tan cansado, les pidió a los animales que le buscaran algo para comer. El mono subió a un árbol y le trajo fruta, el zorro, astuto cazador, atrapó un ave y la liebre no pudo traerle nada. Al ver la cara de cansancio del anciano, el conejo se sintió culpable y recogió unas ramas, encendió una fogata y se lanzó a ella para ofrecerse como alimento para el peregrino. Éste, conmovido por tal acción revelo su verdadera identidad como un dios muy poderoso, que recogió los restos de la liebre y les dió sepultura en la luna. Se cuenta también que los conejos saltan para atrapar a su héroe.
Ésta era la versión japonesa, pero también existe una de origen chino, contando que existió una vez un hombre noble y fuerte que terminó por corromperse con el paso del tiempo volviéndose malvado y cruel e intentó buscar la manera de convertirse en inmortal. Su mujer no quería que fuera inmortal pues lo consideraba demasiado cruel, así que fue ella quien tomó el remedio contra la muerte, huyendo hacia la luna y llevándose a su mascota, un conejo claro, hasta allí.
Sin embargo no es aquí donde acaban las historias que relacionan los conejos y la luna. De pequeño yo también oí una historia semejante aunque no recuerdo su origen exacto. Cuenta la leyenda que existía un conejo muy arrogante que siempre presumía de ser el mejor en todo. Un hombre, cansado de lo engreído que era el conejo, decidió contarle que había alguien que estaba perdidamente enamorado de él. Le contó que la Luna misma había oído sus aventuras y logros y había caído encandilada por él. Pero le dijo que la Luna era muy tímida y rehuía siempre a quienes osaban mirarla. Además le dijo que sólo podría escuchar sus palabras si agudizaba el oido con atención. El conejo le preguntó que donde podría encontrarla y el hombre le dijo que al atardecer podría verla. El conejo no perdió ni un momento y fue a su búsqueda pero se encontró que era incapaz de alcanzarla. Corría y corría pero nunca la alcanzaba. Su orgullo quedó herido y no podía volver a decirles a todos que no había sido capaz de alcanzar a su amada. Así que la persiguió eternamente, por eso los conejos son tan rápidos y con el tiempo sus orejas se alargaron para poder escuchar las palabras de su amada.
Si llegó o no llegó a la luna, no lo sé, me supongo que sí, pero se habrá convertido en un calzonazos porque su mujer lo ha puesto a preparar mochi de por vida ^^U
Finalmente, existe un día especial para conmemorar todo esto de conejos lunáticos. El 25 de septiembre se celebra el otsukimi (de tsuki=luna y mi=mirar, literalmente mirar la luna) en el que evidentemente se comen mochis adornados con florecitas y hojas típicas del otoño e incluso existió una hamburguesa especial para la celebración: la tsukimiburguer. No os perdáis el vídeo que es buenísimo ^^
Más info y fuentes:
Cristalab
Selene Land
Yuko Kato