La historia se remonta a principios del s.XVII cuando una misión, casi de reconocimiento, fue enviada por el Virrey de Nueva España y capitaneada por Sebastián Vizcaíno a petición de un monje franciscano misionero en Tokyo. Vizcaíno volvió a Nueva España y luego de vuelta a España pero no volvió sólo, el shogún le envió un representante de Japón para los nuevos tratados y alianzas bilaterales entre España y Japón. Este embajador fue Hasekura Tsunenaga, todo un samurái con su cortejo al completo y visitó España, Francia e Italia donde conoció al papa e incluso se le bautizó en la fe cristiana cambiando su nombre por Felipe Francisco Hasekura pero mientras hacía este viaje por Europa, el shogún vio amenazas en las misiones cristiana y dictó que los cristianos fueran perseguidos y expulsar a todo extranjero en una época en la que comenzó el aislamiento japonés del resto del planeta. Cuando volvió a España el rey Felipe III le comunicó que toda relación con Japón estaba rota así que Hasekura volvió a Japón sin embargo algunos de los que le seguían decidieron quedarse en España, concretamente en Coria del Río dónde incluso hay una estatua y muchas personas llevan el apellido Japón, al parecer descendientes de los japoneses que acompañaron a Hasekura. Éste por su parte volvió a Japón donde moriría unos años más tarde.Fuente: Wikipedia, Ayto. Coria del Rio, Más sobre España y Japón.