Al final de Nakamise-dori, nos encontramos otra puerta muy parecida a la primera que vimos, la Kaminari-mon pero ésta que nos ocupa es más grande.
La puerta Hōzōmon, o puerta del tesoro, es una puerta de dos pisos. En el piso superior se encuentran guardados los tesoros del Templo Senso-ji, consistente en sutras, un escrito del Sutra del Loto y el Issai-kyō, una colección de escrituras budistas. Todos estos artículos estan catalogados como Tesoros Nacionales de Japón y propiedad cultural importante, dos designaciones de gran importancia para el patrimonio cultural japonés. En el piso inferior, tal y como la otra, incluye una gran linterna roja pero en esta ocasión se encuentra acompañada por dos linternas más a cada lado. En la parte posterior podemos ver una sandalias gigantes!!! Supongo que Buda las usará en sus paseos vespertinos.
La puerta se construyó por primera vez en el 942 d.C., y digo por primera vez porque como casi cualquier construcción en Tokio, fue destruida varias veces al usar como material la madera así que en 1631 quedó arrasada por un incendio, siendo reconstruida de nuevo por Tokugawa Iemitsu 5 años después. De nuevo tras los bombardeos de la II Guerra Mundial quedó destruida y gracias a una donación personal de 150 millones de yenes (casi nada) pudo volver a reconstruirse.
Esta estatua solo tiene dos estatuas que miran hacia Nakamise-dori. Son iguales y son dos Niō, guardianes de Buda. por eso la puerta también es conocida como Niomon. A cada lado tambien hay dos tōrō metálicos de 2.75 metros de altura. Al igual que el Kaminarimon, la linterna roja fue una donación para conmemorar el inicio del periodo Edo hace 400 años, esta vez corrió a cargo del pueblo de Funamachi y también se quita durante el Sanja Matsuri.
