La empresa japonesa Bandai quiere aprovechar la pasión de los nipones por explotar las bolitas de aire del papel de embalar y ha creado el “Puchi-Puchi”, un aparato electrónico que permite reventar un número infinito de burbujas de plástico.
El placer por hacer estallar las burbujas de plástico del envoltorio es una actividad que inexplicablemente gusta en todos los rincones del mundo, y en Japón la oferta es especialmente variada.
Sin embargo, la empresa juguetera Bandai ha querido darle una vuelta de tuerca a esta diversión y ha decidido proporcionar burbujas sin límites en un nuevo producto electrónico con un tacto y sonido igual al que proporciona el plástico original.
La empresa lo ha diseñado con un tamaño pequeño y con una pequeña cadena accesoria para poder ser atado al teléfono móvil, al estilo que triunfa en Japón.
El juguete, llamado “Puchi-Puchi”, es una lámina cuadrada de cuatro centímetros de lado compuesta por ocho burbujas que pueden ser explotadas una vez tras otra.
La empresa prevé lanzar este juguete contra el estrés el próximo mes de septiembre y dibuja unos objetivos de ventas muy ambiciosos.
Un portavoz de la compañía japonesa dijo a Efe que para 2008 la empresa espera haber vendido un millón de ejemplares, que además de proporcionar el característico sonido de la explosión de las burbujas guarda sorpresas para los usuarios más tenaces.El “Puchi Puchi” se suma así a la fecunda tradición japonesa de reproducir la realidad de manera artificial, que ha resultado en productos como los robots, las playas cubiertas lejos de la costa o las grabaciones de cantos de pájaro de que disponen algunos centros comerciales.
Cuando se pulsa cien veces, el “Puchi-Puchi” emite sonidos como una ventosidad, la apertura de una puerta o el ladrido de un perro.
La razón de esta característica que no tiene paralelo en las burbujas de embalaje originales es que cuando se producen industrialmente las bolitas de plástico, una de cada 10.000 burbujas tiene forma de corazón.La empresa quiso homenajear esta anomalía y por eso decidió hacer único el sonido de una burbuja cada cierto tiempo.
Además del modelo estándar del “Puchi-Puchi”, que cuesta poco más de 800 yenes (5 euros), la empresa ha creado una serie más potente, con un tamaño y un volumen de sonido tres veces mayor que el original.
La gran diferencia con la reproducción digital del original, es que no se puede hacer explotar más de una burbuja a la vez y si se pulsan dos bolitas sólo sale un sonido.
El representante de Bandai dijo no saber cuál es la razón por la que el ser humano encuentran atractivo hacer explotar el “Puchi-Puchi”, sin embargo la empresa ha identificado esta compulsión absurda como una potencial fuente de ingresos.
Pero Bandai no es la primera empresa en tratar de lucrarse de la satisfacción lúdica o antiestresante del papel de embalar.
En el mercado nipón existen decenas de productos que homenajean o que están fabricados a partir de las burbujas de embalaje.
Existe una compañía que vende burbujas de plástico del tamaño de una manzana que para ser explotadas no son suficientes dos dedos, sino toda la mano.
Y en internet se pueden encontrar “Puchi-Puchi” de plástico de colores, flores de burbujas e incluso sacos de dormir, que con un precio de menos de 3.000 yenes (18 euros) aprovechan las características aislantes del papel de burbujas.
Pero el producto que quizá mejor cristaliza la pasión nipona por la explosión de las bolitas es un disco compacto de música llamado “Puchi-Puchi Nano-Nano” en el que se emplea el sonido del reventón de burbujas y que incluye una pista extra para poder cantarla en el karaoke.
Via Hoytecnologia

DIOS AL FIN LO INVENTARON!!!!! donde me lo tengo q comprar XD
Necesito saber donde puedo comprar uno!!!
Gracias!!!
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