Seguimos con las notas culturales sobre Japón ^__^, así aprendemos más cositas, esta vez sobre los Manekineko, esos gatos que se ponen en la puerta de los comercios para atraer a la clientela.
Manekineko viene de las palabras “maneki” que significa invitar y “neko” que es gato. A muchos occidentales les parece que está saludando en vez de haciendo señas para atraer a la gente. Esto es debido a las diferencias en el lenguaje corporal en Japón y en occidente. El manekineko está muy arraigado en la cultura popular y se puede ver en huchas, llaveros y colgantes para móviles. La raza en la que se basa el manekineko es el bobtail japonés.
Al manekineko se le puede ver con la pata izquierda levantada, la derecha o ambas y significa algo diferente según la pata que tenga levantada y también según la altura a la que esté la zarpa del cuerpo pues a mayor altura de mayor lejanía vendrá la fortuna. Siempre llevan alrededor del cuello un collar rojo (antiguamente hecho de hichirimen, una flor roja de Japón) a veces con un cascabel (muy usado en los templos para llamar a los dioses o atraer la fortuna) , un peto y un koban (moneda antigua de Japón). Esta era la forma habitual de adornar a los gatos durante la era Edo. El peto o el babero puede estar referido a los que visten los Jizo, protector de los niños enfermos.
La moneda que le cuelga, llamad koban, es alargada y usada en la Era Edo para atraer fortuna monetaria y está asociada desde finales del siglo XIX a las huchas, por eso el manekineko es equivalente a la hucha con forma de cerdito en occidente. A veces se les deja pequeñas monedas como ofrenda a los manekineko.
Suelen estar hechos de diferentes materiales, generalmente los baratos están hechos de plástico aunque su material clásico es de cerámica. Los más caros pueden ser de jade o de oro.
Se cree que el origen del manekineko fue durante la última etapa del periodo Edo (1603-1867) pero la documentación más antigua que se tiene es de 1870, durante el periodo Meiji. Se menciona en un periódico de 1876 que se crearon manekinekos hechos de tela de kimono en una capilla de Osaka durante ese tiempo. Y un anuncio en 1902 que avisaba que al cambiar de siglo los manekineko se habían hecho muy populares.
Más allá de esto, el origen del manekineko permanece incierto aunque en la cultura japonesa existe un viejo cuento que habla de un gato de madera con la forma atribuida al manekineko:
Una joven tenia un gato al que quería por encima de todas las cosas. Un día, estaba con un amigo samurái suyo. El gato, se puso nervisoso y clavó sus uñas en el kimono de la joven. El samurái, pensando que la estaba atacando, sacó su espada y lo decapitó súbitamente. La cabeza del felino salió volando y terminó clavando sus dientes en una serpiente venenosa que se encontraba en la madera del techo. A partir de este momento, la joven no volvió a comer ni a dormir. El samurái, entristecido y sintiéndose culpable fue al mejor tallador de la zona, y le pidió que tallara un gato de madera con una pata levantada en señal de llamamiento. La joven al recibirlo se alegró mucho y vivió su vida de nuevo en vez de seguir sufriendo.
Existen muchas historias concernientes a los manekinako y a la alta nobleza como Oda Nobunaga o el samura Ii Naotaka. Según estas leyendas, el personaje en cuestión estaba paseando cuando se percató de un gato haciéndole señales para atraerle. Divertido por la situación, decidió ir hacia donde se encontraba el gato y así fue como evitaron una trampa puesta por el enemigo. En otras versiones es un rayo lo que evitan, pues se habían refugiado durante una tormenta y al ver al gato señalándoles decidieron ir a su encuentro.
Desde entonces, y con estas historias, los gatos han sido relacionados con la sabiduría y los espíritus de la suerte. Muchos templos incluyen figuras de manekinekos para atraer y protegerlos. De aquí que también se les llame “kamineko”, gato divino.
Otras versiones han encontrado similitudes en el gesto del manekineko con el de un gato lavándose el hocico. Hay una creencia japonesa en la que se cree que un gato lavándose la cara significa que llegará un visitante pronto (aunque mi madre siempre me lo ha dicho). Esta creencia puede estar relacionada con un proverbio chino aún más antiguo que dice que si un gato se lava la cara es que va a llover, de ahí la creencia de los posaderos de pensar que si un gato se lava la cara llegarán clientes.
Otras leyendas sobre los manekinekos
1)
- Durante el siglo XVII, en la era Edo, en la época de los señores feudales, existía en Tokio un templo que había conocido días mejores y que tenía serios problemas económicos y estaba semi-destruido. El sacerdote del templo era muy pobre, pero aun así, compartía la escasa comida que tenía con su gata, Tama.
- Un día, un señor feudal, un hombre de gran fortuna e importancia llamado Naotaka II ((井伊直孝)) fue sorprendido por una tormenta mientras cazaba y se refugió bajo un gran árbol que se encontraba cerca del templo. Mientras esperaba a que amainara la tormenta, el hombre vio que una gata de color blanco, negro y marrón, le hacía señas para que se acercara a la puerta del templo. Tal fue su asombro que dejó el refugio que le ofrecía el árbol y se acercó para ver de cerca a tan singular gata. En ese momento, un rayo cayó sobre el árbol que le había dado cobijo.
- A consecuencia de ello, el hombre rico se hizo amigo del pobre sacerdote, financió las reparaciones del templo y éste prosperó, con lo que el sacerdote y su gato nunca volvieron a pasar hambre.
- Tras su muerte, Tama recibió un solemne y cariñoso entierro en el cementerio para gatos del Templo Goutokuji, y se creó el Maneki Neko en su honor. Se dice que un Maneki Neko en el lugar de trabajo, el hogar o incluso una página web atrae la buena suerte y los visitantes.
2)
- Una cortesana llamada Usugumo, que vivía en Yoshiwara (al este de Tokio) tenía un gato al cual amaba y criaba con mucho cariño. Una noche, el gato empezó a jugar con su kimono y se lo fue llevando a rastras. Daba igual lo que ella dijera, el gato seguía con su juego.
- El propietario del burdel, al ver aparecer al gato con el kimono, y pensando que el animal estaba embrujado, le cortó la cabeza. Ésta salió volando hasta el techo, donde sin querer mató una serpiente, al parecer preparada para atacar en cualquier momento.
- Usugumo quedó sumida en el dolor por la muerte de su mascota. Para hacerla feliz, uno de sus clientes le hizo un retrato en madera de su gato, y se lo dio como regalo. Esta imagen del gato pasó a ser conocida como Maneki Neko.
3)
- Una señora mayor que vivía en Imado (este de Tokio) se vio forzada a vender su gato debido a la extrema pobreza en la que vivía. Poco tiempo después, el gato se le apareció en un sueño, y le dijo que hiciera su imagen en arcilla.
- La anciana se encargó de crear la estatua tal y como le dijo el gato, y no tardó en venderla. Se dedicó a hacer más estatuas, viendo que gustaban a la gente y las compraban encantados. Muy populares se volvieron anciana y gato, y pronto la mujer se hizo próspera y rica.
4)
Un dia en China un pobre anciano quedo sin hogar entonces en un dia de lluvia incesante el anciano vio un gato de color negro con blanco y vio que el gato le movia la pata como haciendole señas para que lo siguiera y despues de esa lluvia el anciano hizo una figura del gato para simbolizar una amistad sobre-enlazada entre el y el gato
Colores y significado
Dependiendo la pata que el Maneki-neko levante tiene distintos significados:
- Si saluda con la pata derecha: se dice que trae prosperidad y dinero.
- Si saluda con la pata izquierda, atrae visitas, también se cree que cuanto más alto levante la pata, los atrae desde mayores distancias.
- Si saluda con ambas patas, protege al hogar o establecimiento.
Dependiendo de su color también tiene distintos significados.
- Tricolor (blanco, negro y naranja). Tradicionalmente es el gato que más suerte da, y se dice que trae fortuna a los viajeros. Como curiosidad, ese tipo de tricolor se llama Calicó, además son los colores más comunes en un bobtail japonés.
- Verde: Atrae la salud y seguridad en el hogar y los buenos resultados en los estudios.
- Blanco: Pureza, cosas buenas por venir.
- Plata o dorado: Suerte en los negocios.
- Azul: Cumplir los sueños.
- Rojo: Éxito en el amor y/o ahuyenta lo malo.
- Amarillo: Economía.
- Negro: Evitar la mala suerte y aumentar la felicidad.
- Rosa: Elegir a la persona con quien contraer matrimonio.
- Violeta: Sirve para los estudiantes y recién graduados.
Fuente: Fotos y texto de la Wikipedia






